Me pican los ojos. Nada ilegal, sólo sueño. Y algo de ansiedad visual. Es como cuando uno intenta determinar la distancia de un objeto en el horizonte, y por más que haga la cuenta mental, la distancia nunca parece suficiente.
El boxer que llevo puesto es beige. Lindo color, el beige. Ideal para un boxer.
10.47 AM: aún me quedan dos o tres horas en la ciudad.
¿Después? Después quedaré a milímetros del infinito. Y ahí sí, seguro, la distancia se transformará en un horizonte difícil de calcular.