lunes, 17 de marzo de 2008

Infinito visual

Y hablando de horizontes... Hay mucho para decir al respecto, pero vamos a ser cortos en esta entrada... estoy en la casa de un amigo, y no es recomendable que un invitado se corte asi como asi, no? si escribo no le hablo... El caso es que estoy en roma, vengo de Venezia.
Y aqui nos detenemos.
Venezia... bueno, es largo de contar. Sobre todo porque mas que contar, hay que mirar (en la proxima entrada prometo fotos... si, ya se: no los voy a hacer esperar demasiado).
Venezia es una ciudad de "infinita visual". No tiene inicio ni final. Es una ciudad sin punto fijo. Esta la piazza San Marcos, claro. Bello lugar. Cuanta simetria cautivante, si si.
Pero a lo que me refiero es al punto final del horizonte de la mirada. Para ello, Venezia no tiene limite. Y es curioso: nunca habia estado en un lugar asi.
Es "madrugana", punto intermedio entre la madrugada y la manana (Nder: no tengo ni enies, ni acentos, ok?!).
Mas vale cerrar los ojos ahora. Voy sin apuro, es verdad. Tal vez porque ya se que van a ver mis ojos cuando mi mirada se centre en ese recuerdo que ya nunca mas dejare escarpar.
Ahora los suenos tienen sabor a Venezia
Y no esta nada, nada, nada mal.
Arrivederci.